Lo que SÍ y NO de una boda vol I

Hoy estoy algo reflexiva en lo que al “buen gusto” se refiere. Recientemente, por cuestión de trabajo, he acudido a una de las peores bodas que me he encontrado, (siempre bajo mi opinión, que para gustos ya sabemos, cada uno es diferente, pero aquí expreso básicamente eso, mi opinión del mundo bodil). Una boda en la que lo ha faltado detalle de refrito de horteradas tradicionales varias, que sí “vivan los novios, que se besen que se besen” cada cinco minutos, que si “que boten los padrinos” que si “desnudamos al novio y sacamos los gallumbos para hacer la gracia”… vamos, que no faltó detalle.

Así que hoy, que me siento un poco generosa, quiero ayudar al mundo a tener un poquito de mejor gusto estético en lo que a EL DÍA B se refiere.

No olvidemos que una boda es una fiesta y que hay que disfrutar, por lo que hay que reírse, comer, beber, bailar, hacer bromas, hasta llorar si cabe. Así que a las bodas reales en lo que lo importante es eso mismo, pasarlo bien y recordar para siempre. Que yo no digo que esto sea una rave de principio a fin pero poner por ejemplo, un video de fotos de los novios de más de diez minutos, con una banda sonora tipo Alex Ubago y una transición entre fotos de diez segundos (por lo menos) pues como que es un poco aburridillo, ¿no? Vamos, que no hay quien se lo trague. Hay otras alternativas, como por ejemplo, realizar un video, en el que los novios sean los protagonistas y les cuenten a los invitados por qué están ahí, que interactúen con ellos y les hagan partícipes. Un video como por ejemplo los de Alejandro Huyro, que son poesía visual pura.

NO a los trajes/vestidos con brillos. Por favor, ¿Es que no hay vestidos/trajes/COLORES en este mundo como para elegir el que más brillo tiene y el tornasolado que pasa por la gama cromática más amplia? Sí a los vestidos con clase, originales y que sientan bien porque ¿Por qué hay mujeres que se empeñan en ponerse palabra de honor cuando ven que claramente les sienta fatal? Volvemos a lo de “para gustos colores” pero de verdad, que no es tan difícil acertar con lo que sí y no te queda bien, simplemente dando una vueltecita más allá de las típicas boutiques de “vestidos de fiesta”. Kolonaki tiene unos outfits con los que además de acertar te verás muy favorecida:

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En cuanto a ellos y sin caer en el típico novio hipster con pajarita y tirantes que siempre va de lo más mono pero que en la vida real, muchos de nuestros novios no se pondrían una pajarita ni para disfrazarse, un chico puede ir muy elegante con un traje bonito y corbata, sólo hay que darle la vuelta al típico traje con chaleco y esos espantosos brillos que tanto odia la cámara.

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Green Wedding Shoes

Aunque reconozco que me sigue gustando el novio hipster moderno con pajarita (ayns… no se puede tener todo)

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Bridal musings

NO a la CACHARRERÍA, es decir, esas fotos en las que lo único que se ve son los vasos medio llenos y ya sucios, los platos con restos de comida, la típica mancha de vino del mantel… Está claro que hay que disfrutar sin importar que se te caiga la copa, pero, estas fotos, ¿realmente son necesarias? ¿Crees que quedarán en tu retina de por vida? Desde luego en la mía no, o si lo hacen es para decir: ¡NO!

Para las fotos recuerdo de los invitados a tu boda, lo mejor es montar un photocal. Pero ¡cuidado! porque ahora están muy de moda y empiezan a caer en algo hortera (boas de plumas, gafas a lo Pepe Gafez o esas lonas horribles). A ver si en vez de arreglarlo, lo vamos a estropear todavía más. Me encantan los que simplemente tienen un fondo bonito y los invitados posan divertidos pero naturales.

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Poppytalk

ImagenReal Weddings

De todos los momentos, uno de los que más me horroriza sin dudarlo es “El momento tarta” Ese momento a lo Paquirri con el estoque en el que los novios cortan la tarta nupcial con una espada de metro y (redoble de tambores que ahora viene lo bueno) el novio le da a la novia de la punta de la espada un cachito de pastel y viceversa. Foto imprescindible en la iconografía nacional y que, perdónenme pero los novios salen fatal, con la boca abierta y ese gesto tan poco elegante. Parecía que ya nada sería peor una vez llegado a este punto, pero lo es cuando el acompañamiento en un alarde de elocuencia grita “Aprovecha ahora que puedes” para hacer la gracia de métele la espada hasta el esternón y cárgate a tu esposa a las dos horas del sí quiero si no quieres que tu vida sea un infierno. Muy divertido todo porque todo el mundo se monda. Vamos, un rotundo NO.

Alternativas a esta terrible escena, sobre todo si quieres dormir tranquilo esa misma noche y no pendiente de que tu marido saque la espada y haga realidad la maravillosa idea de sus amiguetes los graciosos, hay muchas. Mesas de postres o repartir la tarta tal cual, sin parafernalias. Eso sí, por favor, nada de fondant. Las tartas pueden ser muy bonitas, pero qué queréis que os diga, prefiero comer un buen pastel que no tener que mirarlo y al primer bocado se me quede todo pegado en el paladar.

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El empacho DIY o el “todo vale siempre que lo hagas con tus manos”. Rotundo NO. Una cosa es poner amor a lo que haces tú mismo que me parece muy bien, pero otra cosa es que todo lo que hagas está bien y es válido sólo porque lo has hecho manualmente. Se me viene a la mente la goma eva. De verdad que no puedo con las “fofuchas” de todas las profesiones del mundo mundial. Me parece que quien las inventó tuvo una idea brillante, pero no nos engañemos, con imitar lo que hacen en un video tutorial y dibujar esos ojos tan risueños, rizar los pelos y pegar con una pistola de cola, no nos convierte en “artistas”. Bueno he de decir que no tengo ni idea de cómo se manipula la goma eva o foam y quizás algún día aprenda a hacerlo por inquietud, pero lo que puedo asegurar es que jamás tendré ni haré una fofucha ni nada que se le p a r e z c a. Hay que ser selectivo y consciente de lo que somos capaces de hacer y pensar que no siempre, lo que sale de nuestras manos vale. Es fácil hacerlo, lo difícil es ser original.

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Queensland brides

Lo peor de todo esto, es que el precio no es el culpable. “El estilo no tiene nada que ver con el dinero, sino con elegir adecuadamente” Puedes organizar una boda bodorrio con un presupuesto muy ajustado. Recuerdo las palabras de Sean Flanigan en un workshop al que asistí, donde nos comentaba que una de sus mejores bodas había sido la boda más barata y especial en la que había estado, de hecho él era lo más caro de la boda. Y la verdad es que debió ser una verdadera pasada.

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Sean Flanigan

Y algo importante es que al final la boda es vuestra, ni de vuestros padres ni del primo que hace veinte años que no ves, así que sé tú mismo y haz las cosas que quieras, fíjate, aunque sean horteras pero que las hagas porque tú quieres y seas feliz con ello. Igual a los demás se nos estropea la retina, pero qué le vamos a hacer, tu boda es tuya.

Hasta la próxima oleada de SÍes y NOes.

😉

 

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